viernes, 21 de marzo de 2014

Invertirán Bs. 60 millones en museos comunitarios


Más de 60 millones de bolivianos se invertirán en la rehabilitación de antiguas casonas coloniales en la capital y el valle alto de Cochabamba para convertirlas en museos comunitarios que generen un flujo turístico y productivo por toda esa zona. Todos estos proyectos van a ser financiados con un crédito italiano que tiene 34 años de plazo y con la posibilidad de ser condonado hasta el 80 por ciento.
Este proyecto terminó de ser diseñado el jueves pasado en un taller en el que participaron representantes de los municipios del Cercado, Tarata, Totora, Arani y Ucureña con la Dirección Departamental de Culturas de la Gobernación, según informó la directora de esta entidad, Estela Rivera, quien agregó que uno de los objetivos de estas obras son “devolverle al pueblo la administración de su patrimonio histórico”.
“Este taller ha sido para darle los últimos retoques al borrador de proyecto que tenemos que es en un programa interregional de gestión del patrimonio cultural y natural entre Cochabamba y Potosí”, dijo y explicó que con él se pretende construir un corredor cultural, histórico y turístico que vaya desde el convento de Santa Teresa en la ciudad de Cochabamba hasta las cavernas de Toro Toro en Potosí. En este convento se invertirán aproximadamente 2.641.000 euros (23.592.706 bolivianos), dijo la Directora. 
En este recorrido se tiene programado pasar por el convento de Santa Catalina de Collpaciaco “que tiene la paticularidad de preservar una sala en la que durmió el Libertador Simón Bolivar”, dijo Rivera y agregó que “es uno de los pocos lugares sobre los que se tiene la certeza histórica del paso del Libertador, porque hay muchos mitos acerca de ese paso. En esta zona se mantiene, hasta ahora, la bandera que le pintaron para velar el sueño del Libertador porque antes de que Bolivar llegue a algún lugar se le pintaba una bandera alrededor y esta bandera va a ser restaurada”.
Actualmente este edificio está abandonado y lleno de murciélagos, lo que hace algunos meses provocó que en la zona surgiera una fiebre de rabia bobina que fue difícil de controlar por las autoridades sanitarias. “Se va a restaurar lo que se necesita y rehabilitar lo que está bien, porque guarda en la planta baja unas columnas hermosísimas y una fuente de piedra labrada original”, dijo Rivera y agregó que este inmueble “no es de propiedad de la Iglesia Católica sino de la comunidad”.  
En Arani además se implementará el Museo Vivo del Pan en el que se construirán seis hornos al aire libre, para que los visitantes puedan observar el proceso de amasar la harina y hornear los panes. “También se abrirá una empresa comunitaria de tejidos que funcionará dentro del convento”, dijo y agregó que necesita un presupuesto de 991.000 euros (8.854.337 bolivianos).
En este recorrido histórico por los museos comunitarios se pasará por Tarata, donde se habilitarán tres casonas antiguas. “La primera será la reconstrucción de la casa de Esteban Arce, que está en una colina”. De esta edificación prácticamente sólo quedan los cimientos, pero el proyecto plantea implementar en la zona un espacio para hacer camping además de un huerto de productos que sirven para hacer mates medicinales, que permitirán la auto sustentabilidad de la misma.
El segundo edificio que se restaurará será la Casa Museo Comunitario de Mariano Melgarejo donde se va a implementar una especie de mercado artesanal con cerámica de Huayculli y otras comunidades de Tarata además de un vivero. “Casi en todos los museos se van a vender productos agroecológicos”, dijo.
El tercer edificio en Tarata será el Museo de la Música que está muy cerca de la plaza de ese pueblo, que en realidad es una antigua casona de propiedad municipal en el que se instalará un taller de reparación de instrumentos como las concertinas o los acordeones. También se comercializarán instrumentos de viento típicos de Bolivia y se mantendrán en exposición alrededor de un centenar de instrumentos como cornetes y pianolas. “La propuesta es que en este espacio se abra un café donde también se pueda recaudar dinero para la autogestión”. El monto que se precisa es de 760.471 euros (6.791.010 bolivianos).
Más lejos, en Ucureña, se adecuará el Museo de la Revolución Agraria, que actualmente está acomodado sobre dos aulas de la escuela de la región, en las que se amontonaron cerca de 300 bienes históricos de esa época, entre los que están botas, armas, vestimenta, sombrerería y fotografías. “La comunidad de Ucureña ha cedido el terreno y la Gobernación está a punto de licitar el trabajo a diseño final, para que sea financiado con el crédito italiano”, informó la Directora de Cultura, quien agregó que en este municipio también se construirá el Museo Vivo del Maíz, en el que se hará un gran mural de cerámica con todas las especies de mazorca, en el que se instalará un restaurante en el que se venderán jakalawas, choclos con queso humintas y otros derivados del maíz. El presupuesto es de 111.982 euros (un millón de bolivianos)
En Totora también se planificaron tres intervenciones. La Casa de la Cultura que debe ser techada para que el sol, la lluvia y el viento no arruinen el ‘Festipiano’ que cada año se lleva adelante allí. La segunda intervención se hará en el Teatro Municipal de Totora que servirá como lugar de reuniones, talleres, cursos y capacitación de las comunidades campesinas que están cerca.
“Uno de los proyectos más interesantes es convertir toda la plaza y algunas calles aledañas en un centro cultural a cielo abierto, porque la plaza es una joya histórica y ahora ya se vende alguna artesanía como ojotas, pirograbado, cerámica, mantas bordadas o polleras”, explicó la Directora de Culturas. El presupuesto para las obras en el municipio que fue sacudido por un terremoto es de 823.104 euros (7.350.321 bolivianos).
“En bolivianos nuestra inversión es de casi 60 millones de bolivianos, pero un crédito tan grande para invertir en cultura nadie lo ha asumido antes. Ahora los municipios están dispuestos a hacerlo”, dijo Rivera, quien agregó que para acceder a los recursos de la Cooperación Italiana, se tiene que presentar el programa concluido el jueves para que lleguen los expertos italianos hasta medio año. “La Cooperación Italiana nos va a informar a mediados de febrero la fecha exacta del arribo de sus técnicos y calculan que una vez que ellos lleguen en 60 días podemos presentar el proyecto”, dijo Rivera, quien aseguró que si estos plazos se cumplen “empezaríamos el segundo semestre de este año con los términos de referencia y las licitaciones”.

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