viernes, 11 de abril de 2014

Mujeres colapsan el maternológico


Llanto, dolor, sangre y esperanza se mezclan encima de una pequeña silla sin espaldar o peor aún, sobre una precaria colchoneta acomodada en el piso. Ésas son las condiciones en las que ahora están naciendo los cochabambinos en el principal hospital materno infantil de la ciudad.
Este centro médico tiene sólo 84 camas y recibe diariamente a 40 pacientes (1.200 al mes) que necesitan dar a luz o sufren alguna enfermedad o problema de salud. No hay espacio para acomodar a las mujeres que lo visitan, razón por la cual enfermeras y médicos parecen no descansar un segundo.
Al ser el Complejo Hospitalario Viedma un hospital de tercer nivel (donde se hacen cirugías complejas y cuentan con equipos y personal especializado) muchos de los pacientes que son atendidos en centros menores son derivados allí provocando su colapso.
Afuera, los familiares esperan ansiosos el nacimiento de un nuevo miembro de la familia.
Sin embargo, al cruzar las puertas que separan a la sala de espera de las salas de operación, los familiares ven con preocupación la ausencia de espacio para que las pacientes sean atendidas en forma adecuada.
Constatan que  los salones quirúrgicos se han vuelto también comedores o camas de reposo en los que se mezclan los nacimientos naturales con las cesáreas, las extracciones uterinas con las enfermedades o infecciones y legrados.  “No podemos hacer nada, todos los seres humanos tienen derecho a la salud y no podemos rechazar pacientes”, explica un ginecólogo que no tiene cuna para el recién nacido que acaba de recibir.
Las recién llegadas ven que no hay camas para ellas y las enfermeras amablemente les piden que esperen en una silla hasta que haya espacio libre. Las futuras madres no saben que esta espera puede durar horas de dolor provocado por las contracciones.
Desde sus sillas contemplan a las nuevas madres y a los recién nacidos que están acomodados en todo el hospital, en las salas de revisión, en las salas de descanso, en las salas de intervención de legrados, en colchonetas en el piso, en los pasillos, en las camillas. En todas partes.
Aunque parezca que esta situación durará poco, después del nacimiento no termina el suplicio, pues en muchos casos las nuevas madres, después de 22 horas de trabajo de parto tienen que almorzar y no les queda más que hacerlo sobre las camillas.
 “No podemos impedir que coman porque el trabajo de parto es muy duro y porque al existir la posibilidad de necesitar una cesárea, no dejamos que ellas ingieran ningún alimento”, explicó otro ginecólogo quien aseguró que “si no comen después de dar a luz pueden sufrir una hipoglisemia (descenso del azúcar en la sangre), desmayarse y sufrir otras consecuencias”.
DE TODAS PARTES
El colapso del maternológico no es un problema que pueda atribuirse al director de este hospital o al personal médico que trabaja en el, pues la cantidad de mujeres que llegan hasta allí es muy grande, pues además de recibir a las mujeres del Cercado, también atiende a las pacientes que llegan desde las provincias, desde el Chapare y desde hace algún tiempo, desde  Potosí y Oruro.
Los médicos que trabajan allí no pueden explicar este fenómeno, pero consideran que es la fama de la calidad en la atención que tiene el hospital Viedma hace que pacientes de otros departamentos lleguen hasta él.

Ya nacieron 4 niños con el “parto humanizado”




El “parto humanizado”, cuyo proyecto fue presentado hace seis meses en el Hospital de Punata, ya trajo a este mundo sus cuatro primeros niños. Tres nacieron sin ningún problema; mientras que el cuarto, con complicaciones en su alumbramiento, se salvó la vida gracias a una cesárea que evitó que su cordón umbilical lo estrangulara mientras nacía.
La Casa Materna del hospital de Punata empezó a atender a las primeras pacientes que piden respeto a sus tradiciones culturales (dar a luz de cuclillas) y garantías de salud en el parto.
Según el médico responsable de este centro, David Antezana, aunque se inauguró en marzo de este año, empezó a funcionar desde junio, debido a que no se contaba con el personal para atender a las mujeres y ahora la Alcaldía, el Hospital de Punata y una organización de Estados Unidos, consiguieron los recursos para que el proyecto marche.
La sala fue instalada para cumplir la ley 496 que establece que todas las mujeres tienen derecho a ser atendidas de acuerdo a sus costumbres y formas de entender su embarazo, parto y puerperio.
La primera mujer en dar a luz con el parto humanizado, de cuclillas, con una partera y la supervisión de un médico, fue Valeriana Mamani Chura, de 41 años, quien se enteró por comentarios de sus vecinas en Vacas sobre la existencia de este centro materno y acudió aquí. El alumbramiento fue un éxito, a pesar de que el niño pesaba 4.100 gramos. Ella se fue del hospital el día siguiente con su hijo en brazos.
La segunda fue Arminda Panozo Zurita, natural de Punata. Tiene 24 años. No quiso renunciar a las tradiciones de su familia y optó por la sala especial, donde pudo tener a su hijo de cuclillas y con la presencia de su madre y una partera. Su niño pesaba 3.400 gramos.
La última mujer en utilizar esta sala de parto especial fue Aida Jiménez Saavedra, quien se enteró de la existencia de esta sala en Toco. Su último parto fue en su casa y con ayuda de una partera, sufrió mucho y su hijo estuvo a punto de perder la vida. Por eso, prefirió ir al hospital para estar segura, pero tampoco quiso subir a la cama ginecológica y optó por el colchón para dar a luz de cuclillas. Nació una niña de 2.600 gramos y abandonaron el hospital dos días después.
Respeto a tradiciones
La primera sala de parto humanizado e intercultural de Cochabamba fue inaugurada el 3 de marzo de este año en el hospital Manuel Ascencio Villarroel de Punata, con el apoyo económico de la Cooperación Japonesa, que destinó unos 65 mil dólares para los implementos necesarios para que funcione este espacio.

Con esta iniciativa, se pretende bajar las muertes en el parto en todo el país, que llegan al menos a 190 casos por cada 100 mil mujeres en edad fértil y a 61 de cada mil niños nacidos vivos. Estas cifras son tan altas en Bolivia, porque las mujeres del área rural culturalmente dan a luz en sus casas, acompañadas por sus esposos y otros familiares, en posición vertical y sin posibilidad de sobrevivir a las complicaciones, pues al no existir ni especialistas ni equipos para una cesárea, pierden la vida desangrándose.

Esta nueva sala de partos está diseñada para que las mujeres indígenas que llegan al hospital no se sientan violentadas por mecanismos sanitarios opuestos a sus tradiciones, debido a que, hasta ahora, las obligaban a ponerse batas de colores claros, impedían el ingreso de sus familiares al quirófano y las recostaban sobre camillas para que den a luz de forma horizontal.

Corani, otra vez basurero


La presa de Corani, que es uno de los lugares naturales más maravillosos de Cochabamba, está perdiendo su encanto por culpa del descuido, las malas costumbres de los pobladores y las autoridades de la región que han convertido a esta zona en un basurero municipal, después de que hace unos meses este sitio fuera empleado por los narcotraficantes como el botadero en el que depositaban su coca molida.
Tras recibir la denuncia de un ciudadano que acostumbra pescar en la región, Los Tiempos realizó una inspección a la zona que ingresa al Cañadón, en la carretera que va a Santa Cruz atravesando Chapare, y un poco más de 300 metros después de la laguna de Corani se pudo verificar que existen montañas de basura maloliente que descienden desde la orilla del camino hasta el lecho del río Juntas de Corani, que es uno de los afluentes del poderoso Espíritu Santo, que atraviesa especialmente Villa Tunari, en el trópico de Cochabamba.
Este lugar se encuentra exactamente después de una zona denominada Siete Saltos y es un mirador natural desde el cual se pueden observar las siete cascadas que se forman cuando la laguna de Corani recibe más agua de la que su capacidad puede soportar y rebalsa. El agua que sale por estas cascadas va a parar al río Juntas de Corani, que después sigue su curso por las localidades de Duraznos y Coranipampa para después llegar a Chapare.
El denunciante aseguró que toda la basura que es depositada por el municipio de Colomi en esta zona, es arrastrada por el río, cuando su caudal crece por el rebalse de la presa, y lleva toda la inmundicia hasta los pueblos del trópico de Cochabamba, donde se la comen los peces que nadan en estas contaminadas aguas.
Este medio intentó conversar con el Alcalde de Colomi para saber si es que él está enterado del destino que dan a la basura de su municipio, pero no pudo encontrarlo.
Esta situación se da tres meses después de que los medios de comunicación de Cochabamba denunciaron que la laguna se convirtió en un depósito de la coca molida que los narcotraficantes utilizaron para producir cocaína.
La Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) encontró en más de dos oportunidades a lo largo de este año, al menos 180 saquillos de yute con coca molida en el sector izquierdo de la laguna Corani (Colomi). El director de esta unidad especial, Vladimir Pol, manifestó en esa oportunidad, que la coca molida fue utilizada para elaborar al menos 70 kilos de droga.
Pese a las investigaciones efectuadas por los efectivos de la Felcn, no se llegó a determinar si esa coca provenía de una fábrica de droga que se habría instalado en esa zona o si es que la coca molida fue trasladada desde otros municipios cercanos utilizando camiones.
El Director de la Felcn informó también que las aguas de la laguna fueron contaminadas por la coca molida.
Problemas con la coca
La primera vez que se encontró coca molida en la laguna de Corani fue en enero de este año y la segunda en abril. En ambas oportunidades, los efectivos de la Felcn, los funcionarios de la Gobernación y del municipio de Colomi se movilizaron para intentar descubrir quién era la persona que estaba contaminando la región, pero nunca se pudo dar con los autores.

Ahora se deberá averiguar quién contamina el río que sale de la presa para darle una sanción y evitar que se continúe ensuciando las aguas de este afluente.

Avanza montaje de planta eólica de Qollpana


Está programado que una grúa de 450 toneladas, con un brazo de 100 metros de largo y un costo de 1 millón de dólares de alquiler, instale desde mañana la segunda y tercera sección de las torres eólicas del Parque de Qollpana, que tendrán una altura de 85 metros, sin tomar en cuenta las dimensiones de las aspas.
En esta semana instalaron la primera sección de las torres que tienen una altura aproximada de 38 metros.
La construcción de este proyecto ejecutado por ENDE Corporación y la empresa Eléctrica Corani SA fue adjudicada a un consorcio formado por la corporación Hydrochina (HCZ) y una empresa constructora boliviana, que en una primera fase consiste en la colocación de dos aerogeneradores Gold Wind WTG77-1500, cada uno con la capacidad de generar 1,5 megavatios (MW), según datos del Ministerio de Hidrocarburos y Energía. La inversión de este proyecto asciende a 7,6 millones de dólares.
Los bujes de las dos hélices estarán ubicados a 85 metros con tres palas, cada una con 37,5 metros y una velocidad de arranque de tres metros por segundo y una velocidad de corte de 22 metros por segundo, informaron técnicos que trabajan en el proyecto ubicado en la zona de Qollpana a 126 kilómetros de la ciudad de Cochabamba, por la carretera antigua a Santa Cruz.
Los equipos que empezaron a instalarse en el primer parque generador de energía eólica llegaron a Cochabamba procedentes del puerto chileno de Arica el 16 de octubre y fueron recibidos por el presidente Evo Morales, quien en esa oportunidad abrió la posibilidad de generar nuevos proyectos de este tipo.
Los procesos más complicados que ya se ejecutaron hasta esta época fueron el de la descarga de las torres del aerogenerador, en el puerto de Arica, además del transporte del paquete de aspas del aerogenerador que tuvo que ser cargado en un camión especialmente diseñado para su movilización hasta el sitio del proyecto, informa Corani en el portal oficial del proyecto del Parque Eólico Collpani.
En esta misma web se informa que los próximos trabajos a desarrollarse son el montaje de los aerogeneradores, la interconexión eléctrica y el comisionado del parque.
La Empresa Corani S.A. informó hace algunos meses que para encarar este proyecto se efectuó el trabajo de análisis del Atlas Eólico de Bolivia, seleccionando sitios candidatos, efectuando el reconocimiento de campo y adquiriendo un predio en el sitio elegido (Qollpana en Pocona, Cochabamba).
El portal asegura además que para elegir esta zona en todo el país se registraron datos meteorológicos por más de tres años.
Más de 70% de avance
En presencia del Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales Ayma, en marzo de 2013 se firmó el contrato para la ejecución del Parque Eólico de Qollpana, el cual ha alcanzado a la fecha aproximadamente el  70% de avance y se prevé entregar a operación comercial durante el mes de noviembre de 2013, informó Corani S. A.
En la primera fase del proyecto se están instalando dos aerogeneradores con una capacidad instalada de 3 MW, que tendrán una altura de 120 metros, según informa entidad en la web del proyecto.

Misicuni: no hay roca para hacer la presa de 120 mts


El debate por la construcción de una presa de 120 o de 80 metros vuelve a causar problemas en el Proyecto Múltiple Misicuni y en la continuidad de la obra que dotará de agua a los cochabambinos, pues según explicaron los ingenieros encargados de efectuar las perforaciones en el área, algunos problemas geológicos en la zona podrían poner en riesgo la ejecución de este proyecto.
La presa de 120 metros que se debe construir dentro de la Segunda Fase del Proyecto Múltiple Misicuni, tendrá un peso superior a las tres millones de toneladas, pues tendrá la forma de una pirámide que será rellenada por esa cantidad de cubos de tierra y piedra. Una de sus caras será de concreto y la otra de arcilla y con ella se logrará inundar más de siete kilómetros cuadrados de extensión, en los que se formará el más grande embalse de agua que dotará de este elemento a la población cochabambina, que podrá recibir 2 mil litros por segundo de agua potable y mil litros por segundo de agua para riego.
Sin embargo, para poder sostener todo el peso de esta monumental obra de ingeniería, se necesita apoyar los dos extremos de la base de la pirámide y los dos laterales de la presa sobre dos cerros que se encuentran en la zona de Misicuni, sobre los que se realizaron todos los trabajos y estudios de factibilidad que determinaron que dichos cerros sí eran aptos para esta obra.
De este modo, se logró que el gobierno de Italia aceptara financiar la obra con un crédito de 25 millones de dólares, que fueron entregados al gobierno boliviano para la construcción de una presa de 80 metros de alto.
Este financiamiento fue concretado entre los años 2006 y 2007, que precisamente fueron las gestiones en las que debutaron las primeras autoridades departamentales electas por el voto popular, que en Cochabamba recayó sobre el opositor Manfred Reyes Villa, que exigió que la construcción de esta presa tenga 120 metros de altura y no 80 como se determinó en el plano original.
Este debate retrasó la ejecución de la obra por varios meses y al final se impuso la posición prefectural que logró la ampliación de la presa en 40 metros de altura, provocando una carga económica muy fuerte sobre el presupuesto regional, debido a que todo el dinero extra que se necesita para la construcción de esta presa deberá ser asumido por el presupuesto de la Gobernación de Cochabamba.
Sin embargo, mientras se empezó con el desarrollo de la construcción de esta obra, se comenzaron a detectar algunos problemas técnicos, en diciembre del 2009, que fueron plenamente confirmados tras la realización de una serie de sondeos geotécnicos (perforaciones) que se hicieron en la cima de las dos montañas para definir dónde está la roca, pues llegaron a determinar que en el lugar no existe la roca sólida y firme que se necesita para la elaboración de esta presa. 
Según una serie de minutas de comunicación que circularon entre las empresas del Consorcio Internacional Misicuni (formado por una empresa italiana, otra boliviana, dos colombianas y dos venezolanas), hacia la empresa supervisora brasileña y a la Empresa Misicuni, que representa a los intereses cochabambinos, las perforaciones para buscar roca se hicieron en la cota ubicada a una altura de 3.782 metros sobre el nivel del mar, pero no hallaron lo que buscaban pues tras efectuar seis perforaciones en cada uno de los cerros en los que se sostendrá la presa, sólo lograron encontrar roca fragmentada y no sólida como se precisa, a los 3.757 metros, que implican los 40 metros que hacen la diferencia entre una presa de 80 y otra de 120 metros de altura.
Esta situación provocó que los trabajos en la obra quedaran paralizados, debido a que si no existe un soporte para el peso de la presa, será imposible continuar con el proyecto.
Sin embargo, para encontrar una solución a este problema, la empresa perforadora informó que si efectúan otras seis perforaciones más en cada una de las montañas, podrían hallar la roca, pero a más de tres kilómetros del vórtice en el que se elevará la presa, razón por la cual empezaron a invadir terreno comunitario, provocando un  reclamo de los habitantes.
Los obreros denunciaron que esta paralización de los trabajos se efectúa por una falta de coordinación entre la empresa contratante y la ejecutante, pero este medio no pudo obtener una explicación sobre las razones por las cuales esta ausencia de roca no fueron determinados por los estudios preliminares que se realizaron para determinar la factibilidad de la obra, debido a que el presidente de la Empresa Misicuni, Ramiro Saniz, informó que no podía dar una entrevista a este medio porque se encontraba muy ocupado en reuniones de Directorio.
Avances de la obra según facturación
Gestión 2009    Dólares
Julio     8.600
Agosto    7.800
Septiembre    8.500
Octubre    550.000
Noviembre    475.000
Diciembre     300.000
Gestión 2010    Dólares
Enero    570.000
Febrero    600.000
Marzo    815.000
Abril    840.000
Mayo    760.000
Plazos  
La conclusión de la obra esta fijada, según el cronograma establecido en el contrato, para el año 2012. El plazo de ejecución es de 42 meses, que contemplan alrededor de tres años y medio de trabajo. La obra se inició en mayo de 2009.

PROBLEMAS LABORALES
Los trabajadores de Misicuni hicieron huelga en tres oportunidades y dieron a conocer las irregularidades que se cometían en la ejecución de la obra, entre las que estaba la construcción de una barra americana a más de 3.600 metros sobre el nivel del mar.

La primera vez que los obreros pararon las maquinas en Misicuni ocurrió en octubre de 2009; reclamaron por sus salarios y por el pago de sus horas extra. La segunda vez fue en diciembre de ese año; detuvieron sus trabajos por el maltrato que sufrían: eran transportados en un camión que se utilizaba para llevar chanchos hasta el pueblo, no tenían papel higiénico ni medicinas, no contaban con agua caliente en una región en la que la temperatura desciende a más de 15 grados bajo cero y todavía no se les reconocían sus horas extra.

En esa oportunidad, se descubrió que los ingenieros a cargo de la ejecución de la obra construyeron para ellos una barra americana con un tubo plateado para que bailen señoritas y un bar en el que probablemente guardarían botellas de licor.

AVASALLAMIENTOS
La última semana de mayo, el presidente de la Empresa Misicuni, Ramiro Saníz, acompañado por algunos miembros de la Brigada Parlamentaria subieron al pueblo sobre el cual se construye la presa de 120 metros para negociar con los pobladores de la región, representados por sus dirigentes del sindicato campesino, debido a que exigían compensación económica por la invasión de las máquinas del consorcio ejecutor sobre tres kilómetros que les corresponden.

“Nosotros queremos mantener una buena relación con los comunarios”, dijo en esa oportunidad el presidente de la Empresa, Ramiro Saniz, quien explicó que el problema que ahora tienen se registró en la zona de Patapampa, donde “ellos encuentran que sus derechos de alguna manera son vulnerados y lo que hace la Empresa Misicuni es entablar conversaciones que nos lleven a encontrar soluciones de ambas partes”.

El funcionario dijo que  la entidad que preside tiene convenios que hasta ahora han sido cumplidos, pero aclaró que “en el caso presente tenemos  un requerimiento de terrenos adicionales, de aproximadamente unas tres hectáreas.

PROBLEMAS
Desde el inicio de las obras en Misicuni, se denunciaron una serie de conflictos entre las empresas que forman el gran Consorcio Hidroeléctrico Misicuni, que se adjudicó la construcción de la presa de 120 metros en la tercera licitación lanzada por el gobierno de Bolivia después de que las primeras dos fueran declaradas desiertas.

Para cumplir con las especificaciones técnicas de la convocatoria, esta asociación accidental está conformada por una empresa mayoritaria italiana (que fue el requisito impuesto por la cooperación italiana que dio el crédito más alto). Esta empresa es Grandi Lavori, Fincosit SPA, que tiene el 51 por ciento de las acciones. La segunda accionista es la empresa boliviana Construcciones Comercio e Industria (CCI LTDA) que tiene el 14,70 por ciento del paquete.

En tercer lugar queda la empresa colombiana Gerencia de Contratos y Concesiones SA, que tiene el 14,30 por ciento, seguida por las venezolanas VIALPA SA y Obras Especiales “OBRESCA CA”, con un ocho por ciento cada una, además de la empresa colombiana Change Consulting Group que tiene el cuatro por ciento.

Misicuni: Todavía no se definen los incrementos


La discusión de presupuesto para las inyecciones de cemento, a la roca meteorizada, será la primera negociación que encarará el nuevo presidente de Misicuni, Jorge Alvarado, con el Consorcio Hidroeléctrico Misicuni, que ejecuta esta obra.
“La roca aquí nunca ha sido sana, eso se ha aclarado siempre. La roca está alterada, toda la información que se tiene, toda la geología que se tiene nos indica eso. La roca está alterada y por ahí puede filtrar agua y para evitar que esto suceda a partir del plinto se van a hacer inyecciones de cemento que van a sellar todos los huequitos”, dijo el ingeniero de la Empresa Misicuni,  Juan Carlos Cabrerizo, durante la inspección de obra, ayer.
Si bien desde el consorcio informó que calcula en 30 millones de dólares el monto que se deberá incrementar el presupuesto inicial (que bordeaba los 85 millones de dólares) por esta inyección adicional de cemento, Alvarado aseguró: “Estoy revisando cuánto habían presupuestado y cuáles son los costos, porque yo debo saber qué es lo que se va a pagar y por qué, para conseguir esos recursos”.
Los técnicos de Misicuni aseguraron que a estas alturas es imposible definir el monto extra que supondrá la inyección de cemento.
“La única forma de saber (cuanto cemento se va a necesitar) es excavando. Las inyecciones están previstas de acuerdo a las experiencias y lo más probable es que sólo se necesite lo que se ha presupuestado, pero la última verdad se la ve cuando se use el primer taladro que va a entrar hasta las zonas impermeables que vamos a sellar definitivamente”, dijo Cabrerizo.
Añadió que “ojalá que hayamos previsto más de lo que se necesite. Son como cuatro millones de dólares más o menos lo que se presupuestó”.
Alvarado explicó que en el proyecto original se había previstó la inyección de cemento en aproximadamente 7.000 metros cuadrados, pero ahora se tiene la información de que ésta deberá realizarse en 12.000. “Se ha visto que el material es roca, pero meteorizada que es inestable. Entonces hay que estabilizar estos taludes. Pensamos que no habría esta magnitud de tratamiento del talud”. Aclaró que “todavía no hemos hablado, se va a instalar un proceso de negociación”.
Además de este monto se precisarán otros 2 millones de dólares para recontratar a la empresa supervisora, 4 millones para la cara enrocada y más de 100 para un nuevo túnel.
Aclaración
El presidente de la Empresa Misicuni, Jorge Alvarado, informó que no salió de la Gerencia de Semapa denunciado por irregularidades en la adquisición de terrenos en Condebamba y Molle Molle, pues según dijo, en ese proceso, iniciado por la Contraloría, él fue convocado como testigo. Dijo que  renunció a Semapa para habilitarse como candidato a diputado en las elecciones del 2002.

Consorcio niega que Misicuni tomó el control


El representante legal del Consorcio Hidroeléctrico Misicuni, Raúl Nemtala, aseguró que su empresa no fue intervenida y que sólo se acordó voluntariamente coordinar los pagos a los proveedores. Explicó que la iliquidez se debe a los ajustes al diseño y los conflictos con los comunarios.
El consorcio se pronunció tres días después de que el presidente de Misicuni, Jorge Alvarado, anunció que debido a la iliquidez de las constructoras se decidió tomar el control administrativo y financiero de la obra.
Nemtala dijo que “una intervención se da cuando el contratante toma el control de las obras y eso no ha acontecido ni acontecerá porque el Consorcio Hidroeléctrico Misicuni tiene la capacidad para concluir la obra.
El abogado del consorcio, Raúl Nemtala, manifestó que la iliquidez temporal por la que atraviesa el consorcio es una situación coyuntural que se debe básicamente a tres factores: las adecuaciones de diseño, los problemas sociales y algunos ajustes dentro de las empresas que forman parte del consorcio. “Se ha llevado a cabo una reunión en la que ha participado la Gobernación y el Ministerio del Agua para poder salir de este impase, entonces no existe una intervención, sólo es un proceso de iliquidez que va a ser subsanado junto a la Empresa Misicuni”, dijo.
Agregó que “no podemos hablar de una intervención porque el Consorcio Hidroeléctrico Misicuni es una empresa solvente que tiene ahorita un patrimonio tangible de más de 22 millones de dólares, que es de conocimiento público y que consta en la obra.
No hay quiebra y para darse una intervención, tendría que darse una resolución, y ése no es el caso, porque los hechos hablan por sí solos, la obra está avanzando y ya llegamos a los 95 metros”.
El abogado explicó que los problemas financieros se arrastran desde hace más de dos años atrás porque hay cuentas que el consorcio tiene que conciliar con la Empresa Misicuni. “Desde la gestión del ingeniero Ramiro Saniz se presentaron reclamos de adeudos que mantienen con el consorcio y que alcanzan a más de dos millones de dólares, por diferentes factores”, dijo.
Aclaró que una de las mayores causas  de la iliquidez temporal gira en torno al cambio del diseño de la represa y al movimiento del eje que se efectuó en 2010.
Por otro lado, explicó que la baja facturación del consorcio también se debe a los conflictos sociales con los que cotidianamente tienen que lidiar,  pues los comunarios de la zona, “con los problemas del parque Tunari, han saboteado nuestro campamento y han provocado destrozos que han paralizado la obra muchos días” en septiembre, añadió.
La contratación de técnicos
El representante legal del Consorcio Hidroeléctrico Misicuni, Raúl Nemtala, explicó también que otro factor que incidió de alguna manera en el retraso de la facturación de la obra tiene relación con la necesidad de personal jerárquico capacitado en este tipo de construcciones, que prácticamente no existe en el país.
“Hemos tenido el cuidado de poder contratar profesionales a nivel internacional porque el currículo que se exige para poder entrar a esta licitación era el de un profesional con mucha experiencia, ya que se trata de una obra muy especializada”, dijo.
Agregó que “el consorcio va a concluir la construcción de esta presa que por ser una obra grande lógicamente tiene problemas, que no es la primera vez que se dan, pero siempre hemos podido sobrepasarlos. Yo advierto que los intereses políticos no deberían utilizar como bandera a este proyecto”, finalizó.

Ante amenaza de campesinos, paran Misicuni


Las obras del Proyecto Múltiple Misicuni están paralizadas por segunda vez en menos de 10 días, después de que los comunarios de la zona anunciaran que tomarán el campamento de la empresa.
Los campesinos exigen esta vez la renuncia de Jorge Alvarado, presidente de la empresa, quien acusó de sabotaje a pobladores que cerraron las válvulas que proveen de agua a la ciudad.
La paralización de la obra ocurre  en un momento en que la represa ha alcanzado 91 de los 120 metros de altura que tiene su diseño y se han invertido 92 millones de dólares. Se espera que esta suspensión dure 24 horas, sin embargo, no se tiene certeza sobre el tiempo de la protesta.
La decisión de paralizar las obras se tomó luego de conocer que las ocho comunidades de la Subcentral Misicuni tienen previsto realizar hoy a las 10:30 un ampliado, para definir las nuevas medidas de presión por un supuesto incumplimiento al acuerdo suscrito el 13 de septiembre, que incluía un pacto para que no se inicien acciones indebidas contra los dirigentes, que hace dos semanas cerraron las válvulas, agredieron y tomaron como rehenes a trabajadores.
El presidente de la Empresa Misicuni, Jorge Alvarado, informó que las obras se suspenderán, porque “más del 70 por ciento de los obreros, son comunarios de Misicuni y nos han informado que va a haber una reunión de las centrales campesinas. Hay temor entre los trabajadores, por lo que ha sucedido hace una semana, por los malos tratos que han recibido y porque algunos técnicos extranjeros han sido amenazados de muerte y que pueda haber más conflicto”.
Entre los pedidos de los pobladores figura la destitución de Jorge Alvarado, por haber presentado la pasada semana una querella contra los comunarios que participaron de la presunta comisión de los delitos de: privación del consumo de agua a toda una población, sabotaje a la construcción de una obra civil, atentar contra el derecho al trabajo de los obreros y destruir instalaciones del campamento.
Según los pobladores con la  querella planteada por Alvarado se incumple con el acta de entendimiento que se firmó el 13 de septiembre, en la cual también se pidió una nueva ley del Parque Nacional Tunari que declare al lugar  “parque cero” .
El acuerdo planteaba que no se inicie ningún proceso indebido contra los comunarios, quienes además de cerrar las válvulas agredieron a los ingenieros que trabajan en el Consorcio Hidroeléctrico Misicuni, que ejecuta las obras de construcción de la presa. Varios de ellos fueron amenazados de muerte y otros obligados a abandonar el lugar caminando, el pasado 12.
Los trabajos en Misicuni se realizaron hasta las 3:00 de hoy y luego los obreros tenían previsto salir del campamento hasta que se apacigüe el conflicto con las comunidades. “Esperamos que no hayan conflictos, aunque nos han informado que los comunarios quieren tomar otras medidas: Misicuni ya ha paralizado obras por cinco días la anterior semana y retomar nuevamente el trabajo no es de un día para otro, porque volver nuevamente en el 100 por ciento toma al menos 48 horas y es un perjuicio muy grande, que nos ha de retrasar la conclusión de la obra”, prevista para mayo de 2014. Aunque en enero comenzará el embalse.
Conflicto y cierre de válvulas
La primera vez, los comunarios de Misicuni, apoyados por campesinos de Icari, Cocapata y Morochata, cerraron las válvulas que envían 250 litros de agua por segundo a la ciudad, exigiendo que las empresas Semapa, Misicuni y Sinergia realicen mayores obras de compensación, además de un pago de regalías por el agua que saldrá de la zona. Otro de sus pedidos fue la destitución de la directora del Sernap y una nueva ley de límites del Parque Tunari.
La segunda paralización de obras se registró cuando los comunarios de Misicuni se aliaron con los de Tiquipaya, durante un conflicto por terrenos  que enfrentó a la alcaldía, los cívicos con la empresa Consarq. En esa oportunidad las válvulas se cerraron por 48 horas. Ahora se desconocen cuáles serán las acciones que los comunarios emplearán. Aunque posteriormente, los pobladores de Misicuni se desmarcaron de la movilización de Tiquipaya, insisten en paralizar las denuncias en su contra por la toma del campamento y el cierre de válvulas.