jueves, 11 de junio de 2015

La Llajta busca agua hace 430 años

RECURRENTE | La escasez de agua en Cochabamba es casi tan antigua como el asentamiento español en la región, pues ya en 1580 el capitán Martín de la Rocha tuvo que desviar el curso del río Rocha para regar la producción agrícola de sus terrenos

La Llajta busca agua hace 430 años


Cochabamba tiene problemas con el agua desde hace 430 años, según se puede constatar en documentos históricos que fueron redactados algunos años después de la segunda fundación de la Villa de Oropesa en la región que era conocida hasta esa época por los indígenas como Khocha Pampa, que significa lugar de lagunas.
La documentación que demuestra que desde aproximadamente 1580 sufrimos de falta de agua en la región, dedicada tradicionalmente a la producción agrícola, es la que describe los movimientos de tierra y otros trabajos que se asumieron en la zona para cambiar de curso al río conocido entonces como Kondorillo (actual río Rocha), por el capitán español, Martín de la Rocha.
Rocha fue quien efectuó este trabajo de ingeniería para conseguir agua que riegue sus terrenos.
Según explicó la ecologista miembro del Foro Cochabambino del Medio Ambiente (Focomade), Natalia Vega, en el pasado la zona en la que está asentada Cochabamba, estaba llena de espejos de agua que sobrevivieron incluso hasta la década de los  años 60.

Las lagunas
Éstas fueron las lagunas Cuellar, que estaban en la zona en la que están las canchas auxiliares del estadio; la laguna de San Pedro, que estaba donde ahora está la final de la Heroínas; la laguna Alalay, que continúa viva aunque muy descuidada; la laguna de Albarrancho, que está cerca a las lagunas de oxidación; y la laguna de Coña Coña, que tiene más macrófitas y basura que agua.
Sin embargo, el investigador social Humberto Solares, aseguró que a pesar de la existencia de las lagunas, la cantidad de agua que existía en ellas, al igual que la calidad de la misma, no era la adecuada como para dotar a la población del agua que necesitaba, tanto para su consumo como para el riego de sus productos agrícolas.

Con riachuelos
Vega y Solares coinciden al explicar que durante los primeros años de la civilización en Cochabamba la ciudad estaba atravesada por riachuelos que corrían por todas sus calles y que fueron canalizados para construir cajas de agua en las que se instalaban piletas públicas de las cuales los habitantes de Cochabamba podían recoger el agua que necesitaban.
El origen de estos riachuelos, según explicó la ecologista, era la zona de recarga acuífera (instalada sobre la cota 2.750) y las vertientes que existen en la zona norte de la ciudad, que por efecto de la gravedad depositaban sus aguas en las grandes lagunas que existían en la región.
En tanto, Solares aseguró que existen documentos que demuestran que el agua que consumía la ciudad provenía de estos riachuelos que eran canalizados “probablemente con cerámica”. Todas estas obras se construyeron en la época de Francisco de Viedma.
Aunque este tipo de dotación de agua se mantuvo a lo largo de la República, en el Siglo XIX todos los canales fueron reemplazados por tuberías de plomo que garantizaban un mejor aprovechamiento del agua, pero fue recién un siglo después (aproximadamente en 1924) que se construyeron tuberías de distribución domiciliaria de agua que tenían como principales fuentes a las lagunas de Arocagua y San Pedro.

Sin presión
Aunque los tubos de plomo fueron reemplazados por otros construidos con base en una aleación de estaño, el agua que llegaba a las casas no tenía presión, pues la cantidad era muy pequeña.
“Recién en esa época se instalaron los baños en la ciudad de Cochabamba y cuando llegaron las duchas eléctricas, éstas se quemaban porque no tenían la cantidad de agua suficiente, según se puede leer en los periódicos de la época”, dijo Humberto Solares.
Fue en 1926 que los cochabambinos empezaron a buscar fuentes de agua alternativas, que puedan superar los problemas de escases y desde esa época hasta ahora se contemplaron como posibilidades las lagunas de San Pedro, Alalay, la Angostura, Arocagua, las que están en la Cordillera, además de Corani y Misicuni, que aunque fue elegida como la mejor opción, probablemente sólo solucione el problema de la escases de agua por algunas décadas, debido al acelerado crecimiento demográfico de la ciudad de Cochabamba.
Pese al tiempo trancurrido y al desarrollo de la tecnología, actualmente Cochabamba todavía tiene graves problemas de dotación de agua.
A esto se agrega una prolongada sequía y otros problemas que agudizan la crisis de agua en  el departamento.
La falta de lluvias también afecta la producción de alimentos como maiz, durazno y otros productos.

¿Kocha Pampa?
La zona de las lagunas o Kocha Pampa (en quechua) sería el vocablo que mal pronunciado por los españoles le habría dado el nombre al actual departamento de Cochabamba, que recuperó su identidad indígena después de la revolución que dio origen a la República de Bolivia, pues en toda la época colonial su nombre fue Villa de Oropesa.
Ésa es la versión que todos los niños del país aprenden en la escuela, pues es la historia oficial, sin embargo, el arqueólogo David Pereira puso en duda que sea la única causa que le dio origen al vocablo, pues según explicó el nombre quechua que tuvo esta región fue puesto por los incas que trajeron a sus mitimaes que eran pueblos de otras regiones que colonizaron el valle. El experto aseguró que por lo general los incas le daban a las zonas el nombre de sus propietarios.

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