miércoles, 6 de mayo de 2015

Comedores populares alimentan a unos 20 mil niños pobres

Comedores populares alimentan a unos 20 mil niños pobres



En la ciudad de Cochabamba, unos 300 voluntarios trabajan día a día en comedores populares, en los que alimentan a unos 20 mil niños de escasos recursos. Los menores que acuden a estos centros también reciben apoyo en el campo educativo. roteínas, carbohidratos y vegetales. "La alimentación de toda la semana es variada porque los niños pueden cansarse (con un solo plato). Por eso, les damos alimentos secos y frescos .

Los comedores más grandes
Los comedores populares más grandes son los que están en las zonas de San Carlos, administrado por la parroquia del mismo nombre, en la zona donde está La Cancha y pese a estar registrado en el Arzobispado como un solo comedor en realidad engloba a ocho comedores juntos.
El segundo comedor más grande es el de la parroquia de Lazalet, que tiene a cuatro comedores juntos y recibe a niños y ancianos que se alimentan con el almuerzo que allí les preparan. También las damas voluntarias de Cala Cala tienen un considerable comedor popular que financian con recursos que obtienen de sus amigos en Cochabamba y en el extranjero. Este funciona en el antiguo templo de la parroquia de este lugar y cobija a 210 niños.
Entrevistas
Neva Moya Arzobispado
Un plato mientras hacen su tarea
En los comedores de niños se acoge a los pequeños de escasos recursos con un refrigerio mientras hacen su tarea, que consiste en un panecito o avena y un almuerzo. El comedor popular sólo les da almuerzo.
La comida que preparan allí por lo general consiste en sopa y segundo, pero los más pobres dan un solo plato fuerte. Se sustentan con apoyo económico, de las diferentes congregaciones religiosas, que proviene de ayuda que les llega del exterior o fondos de su propia orden.
Iván Tavel Sedeges
Cuidamos la salud de los niños
Damos servicios de alimentación, cuidando la nutrición de los niños, que tienen carencias económicas. En estos centros de desarrollo comunitario, también se tratan problemas psicológicos, sociales y de salud de sus padres. Los comedores cuentan con el respaldo de las OTB. En el Cercado se abrirán en Villa Brasilia, Ladislao Cabrera, en la zona 1º de Mayo, en Colcapirhua, Tirani, Sebastián Pagador. El presupuesto es de 336 mil bolivianos.
Irma Voluntarias
El hambre no tiene religión
Somos 32 voluntarias que apoyamos al comedor infantil de Cala Cala consiguiendo recursos económicos a través de las donaciones que hacen las personas de buena voluntad tanto de la ciudad como del exterior. Aunque somos católicas, consideramos que el hambre no tienen religión por eso no discriminamos a ningún pequeño que necesite alimentarse y sea pobre. Tenemos una visitadora social que verifica que ellos necesitan nuestra ayuda.

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