PROBLEMAS | La mayoría de los votantes yuracarés y yuquis no tienen documentos de identidad y los que tienen están preocupados porque dicen que fueron registrados como si fueran benianos, pues a su región llegaron notarios de ese departamento y no de Coch
Indígenas aún no resuelven líos de equidad de género
En el trópico de Cochabamba, yuquis y yuracarés empezaron el proceso de elección de sus candidatos a la primera diputación indígena de Cochabamba. Los primeros quieren definir al candidato que ocupará este curul de forma titular, porque tienen más de mil votantes, y negocian con los segundos la elección de un suplente que los represente, debido a que tienen menos de 200 habitantes.
La obligatoriedad de la paridad y alternancia genera conflictos con su forma de vida, en la que las mujeres prácticamente no tienen participación política ni siquiera para elegir a sus autoridades originarias.
Aunque los yuracarés afirman estar de acuerdo con la mayoría de las disposiciones de la nueva Ley Electoral que les abrió la posibilidad de tener un representante en el Congreso, sostienen que tienen problemas con la obligación de presentar un candidato hombre y otra mujer, pues según explicaron, la forma de vida que garantiza su subsistencia impide que las mujeres tengan una vida pública.
En este pueblo, los hombres salen a pescar y cazar todo el día y dejan las labores domésticas a las mujeres, quienes además de cuidar sus productos agrícolas, son prisioneras de sus casas y sus hijos. El cacique mayor del pueblo yuracaré, Benjamín Suárez, explica que evaluarán los alcances de la norma y se comprometen a cumplirla, aunque aseguran que tienen que empezar desde abajo, con la inclusión de las mujeres entre sus autoridades locales.
Suárez informa que la primera consideración que hicieron respecto a los requisitos que deberá cumplir el candidato a la primera diputación indígena de Cochabamba, los llevará a elegir a una persona adulta con mucha experiencia en luchar por su gente, lo que haría que los ex caciques mayores del pueblo yuracaré sean los más cercanos a ocupar este cargo. Según Suárez, ninguno de los dirigentes actuales podrá abandonar su cargo para optar por esta candidatura, pues todos están cumpliendo la misión que su gente les dio y no les está permitido abandonar las responsabilidades que asumieron.
Con la aplicación de sus usos y costumbres, este pueblo logró una fuerte, democrática y muy bien estructurada organización política, en la que se renuevan los liderazgos cada dos años y se mantiene al grupo unido como colectivo y no en torno a un caudillo, pues el poder político rota entre todos los miembros del grupo y no queda en manos de un grupo de privilegiados.
Sus autoridades están formadas por 22 corregidores, que representan a cada una de las comunidades yuracarés, además de tres caciques regionales, electos en asambleas por las personas que viven en la zona alta, media y baja. La principal autoridad es el cacique mayor, elegido por estas autoridades además de 30 delegados designados por cada comunidad. Todos son hombres electos por hombres.
Estatuto indígena
Los yuracarés ya tienen redactado su primer Estatuto Indígena, elaborado desde hace cinco años, en el cual se establece incluso los alcances de su justicia comunitaria y precisamente define las funciones que deben cumplir sus representantes políticos, que van desde impartir justicia hasta trabajar por la promoción de proyectos que mejoren la calidad de vida de sus habitantes. Suárez explica que este documento no puede ser publicado sin autorización del pueblo que lo hizo.
Aunque están afiliados a la Confederación Indígena del Oriente Boliviano (Cidob), analizan la posibilidad de presentarse a las elecciones como pueblo indígena. Pese a este debate en cuanto a la forma en la que presentarán la candidatura, la persona que ellos elijan para ocupar este cargo, prácticamente será el ganador de las elecciones del 6 de diciembre, debido a que será electo en una asamblea y el pueblo yuqui tiene muy pocos votos, como para influir en los resultados finales.
Lo yuracarés informaron que dentro de los debates que deben asumir respecto a su primer curul, también definirán qué pasará con el salario que peribirá, que debe apoyar al pueblo.
Usos y costumbres
Aunque el Estatuto Indígena Yuracaré no se puede hacer público por completo sin autorización de todo el pueblo, algunas de las autoridades originarias explicaron los alcances de la justicia comunitaria definida dentro de este documento.
Según explicaron, los yuracarés dividen los delitos penales en dos grupos: los que pueden ser sancionados por autoridades originarias y los que necesitan de la intervención de leyes ordinarias del Estado boliviano.
De esta manera, disponen que los delitos que ellos pueden sancionar son el robo, cometido por un yuracaré a otro de su mismo pueblo, que tiene un castigo físico impartido por el corregidor de la comunidad. La infidelidad también es un delito y el castigo que se impone a quienes lo cometen es la expulsión del pueblo. Las agresiones físicas también son sancionadas por las autoridades originarias con la obligatoriedad de la curación de las heridas y con una temporada de trabajo, para ayudar a la familia del lastimado.
Los delitos que son derivados a la justicia ordinaria son el asesinato, aunque para ellos es impensable que ocurra entre yuracarés, pues según explica el cacique mayor, “nunca se ha dado un caso, no tenemos en la memoria de que un yuracaré haya matado a su hermano”, pero sí resolvieron hechos en los que una persona ajena a su pueblo hubiera asesinado a un yuracaré o viceversa. También las violaciones sexuales se resuelven en esta vía.
Otra costumbre de los yuracarés es admitir a los cónyuges de sus miembros como parte del pueblo, con derecho incluso a representación política y por esta definición ahora hay yuracarés orureños, chuquisaqueños, paceños, potosinos y benianos.
Hace cinco años no logran atención a sus pedidos
Discriminación indígena continúa en Chapare
Tres años después del triunfo de Evo Morales, los yuracarés, que son los verdaderos originarios del trópico de Cochabamba, no hallan solución a sus antiguos problemas y aseguran que se sienten discriminados por las autoridades municipales del MAS, pues, a diferencia de la situación de los indígenas, los sindicatos cocaleros de la región tienen mejores caminos, escuelas, acceso al agua y electrificación rural.
Esta situación es igual o peor en el grupo yuqui, quienes llegaron a tener enfrentamientos tan fuertes con las autoridades colonizadoras asentadas en Chimoré, que fueron expulsados del pueblo y se necesitó la intervención del Defensor del Pueblo para evitar que el Alcalde de ese municipio vulnere sus derechos humanos.
Los Tiempos comprobó el estado en el que viven los yuracarés de la comunidad Las Misiones, que es una de las más antiguas de la región y verificó sus carencias. Explicaron que por la cultura de paz con la que viven, no pueden manifestarse o bloquear para exigir sus derechos.
Identidad
La Corte Departamental Electoral (CDE) empezó el anterior miércoles a trabajar con las autoridades originarias del pueblo yuracaré, debido a que la mayoría de la gente de este pueblo no cuenta con los documentos de identidad necesarios como para poder participar en los comicios del 6 de diciembre de 2009.
El miércoles, los caciques yuracarés esperaron a los funcionarios de la entidad electoral para analizar este tema, pero un bloqueo de los transportistas en la carretera que pasa por Chapare en la zona de Siete Curvas impidió la llegada de estos funcionarios hasta Chimoré.
Los indígenas están preocupados porque los notarios que llegaron hasta su región provienen de Beni y entregaron certificados de nacimiento a los yuracarés como si ellos fueran ciudadanos nacidos en el vecino departamento, razón por la cual temen no poder votar por su primer diputado.
Entrevista
“Soy yuracaré y nací en el río”
Saúl Chavez conoció al presidente Evo Morales en Chapare, cuando el Jefe de Estado era dirigente cocalero y él uno de los más importantes dirigentes de la comunidad yuracaré. En 2006 fue invitado por el Mandatario a representar a su gobierno en Cuba.
¿Retornó a su pueblo tras cumplir su primera función diplomática en La Habana?
Sí, llegué hace tres días (el miércoles) después de tres años en Cuba. Tuve el honor de recibir la invitación del Presidente de la República, gracias a la confianza que ha depositado en mí para poder ayudarle en el servicio exterior. En ese sentido en 2006 fui designado como Embajador de Bolivia en la República de Cuba, pasando por la aprobación del Senado.
¿Cómo fue trabajar en Cuba?
Estar en un país socialista es impresionante porque ese país durante 50 años ha podido soportar el bloqueo económico, financiero y comercial que le ha impuesto Estados Unidos, o sea que realmente fue una satisfacción y un honor para mí prestar este servicio a nuestro país en esa hermana república.
¿Cómo conoció a Evo Morales?
Yo fui dirigente desde muy temprana edad, porque yo soy yuracaré y nací en el río Chapare el año 61. El 95 decidimos organizarnos como indígenas en el trópico de Cochabamba y organizamos la Coordinadora de Pueblos Indígenas del Trópico de Cochabamba, que aglutina a los yuracarés, los yuquis, trinitarios y mojeños. Desde ahí, fuimos luchando y pidiendo reivindicaciones, respeto a los derechos de los pueblos indígenas en educación y salud y, sobre todo, la tenencia de tierra. Fui concejal por este municipio y alcalde de manera interina, y ahí lo conocí. También fui presidente de la Cidob.
¿Cuáles fueron las funciones que desempeñó en La Habana?
He servido a nuestros conciudadanos que están allá porque tenemos 5.600 estudiantes becados en Cuba.
Saúl Chávez | Primer embajador Yuracaré en Cuba
Diagnóstico
Posta de salud
Sólo tiene el nombre, pues en el interior no hay ni siquiera un paracetamol para calmar el dolor de cabeza de un enfermo o para bajarle la fiebre a un niño. Una auxiliar de enfermería hace milagros, pues no tiene ni luz ni agua, que debe traer del río para lavar a las mujeres que den a luz. No hay campaña de vacunación porque no le dieron combustible para llevar las vacunas.
Ruta intransitable
Desde hace cinco años, el pueblo yuracaré inscribe en el plan operativo anual que presenta al municipio de Chimoré 15 kilómetros de ripio para evitar que los vehículos que transiten por el camino de tierra que entra a su TCO queden anegados, pero no logran arreglarlo. Esta situación provoca un enorme perjuicio a su producción de plátano y arroz debido a que no puede salir para ser comercializada en los grandes mercados.
Pobre escuela
La escuela secundaria de la comunidad Las Misiones no tiene las suficientes aulas como para cobijar a los niños que van a pasar clases allí y pese a los problemas aprenden a leer y escribir en medio de una pobreza conmovedora, en un amplio salón al aire libre, que, a la vez, sirve de depósito. Además, los maestros no tienen cuartos para dormir y la gente del pueblo improvisó unas chozas de madera.
Sede en el olvido
Por falta de la construcción de un bloque de defensivos, el río Chapare se llevó 300 metros de tierra y dejó casi sobre la orilla la construcción de una inmensa sede de dos pisos que edificaban más de 30 albañiles de este pueblo. Frente a esta situación, abandonaron la construcción de la que sería su futura alcaldía indígena y perdieron alrededor de 200 mil dólares invertidos en ella.
Invasión sin control
A pesar de que los yuracarés tienen completamente saneados sus títulos de propiedad sobre el territorio comunitario de origen que les asignaron, los cocaleros que se asentaron en las regiones de Nueva Estrella y Campo Chico no son desalojados por el Gobierno. Los antecesores de los yuracarés llegaron a esta zona antes de la colonia española y los cocaleros tras el cierre de las minas de Oruro y Potosí.




No hay comentarios:
Publicar un comentario