¿Hacer mercado? Un grupo de invidentes le lleva la canasta
Desde hace dos meses, la cooperativa trabaja en la ciudad repartiendo verduras, carnes y otros alimentos a cuatro hogares populares como el Centro de Niños de Padres Trabajadores Mosoj Yan, la guardería Wiñay Cusi, de Villa Candelaria, el Centro Pequeño David para niños de escasos recursos y el Café Internet Mosoj Yan, además de algunos clientes particulares de la ciudad.
Ruth Aguirre, que también trabaja en esta entidad, explica que su trabajo consiste en comprar a los proveedores mayoristas todos los alimentos que sus clientes les piden, luego los seleccionan, los lavan y los embolsan, para después llevarlos en su camioneta y entregarlos a domicilio todos los sábados y lunes. Junto con los productos entregamos una factura por todas las compras realizadas .
Alarcón explica que el precio de este servicio tiene un monto del 18 por ciento de incremento sobre el precio de los productos de la canasta familiar, fijados por la Intendencia Municipal. Si el cliente no quiere una factura entonces este incremento será sólo del dos por ciento .
Los teléfonos a los que se puede solicitar el servicio son el 4593193, donado por Comteco, y los celulares 72702614 ó 76423724.
Actualmente seis personas ciegas trabajan en esta entidad que se fundó con el apoyo del Instituto Boliviano de la Ceguera (IBC) y de la organización de Desarrollo de Cooperativas Sociales (Decoopso), que tiene apoyo de la cooperación Sueca.
El director del IBC, Raúl Véliz, explicó que este emprendimiento fue asumido después de que este sector entendió que las instituciones de la ciudad no cumplirán la disposición del decreto 2747, que determina que el cuatro por ciento de los funcionarios públicos del país deben ser personas con discapacidad. Esperamos que las autoridades, aunque sea de manera indirecta, cumplan con esta norma y nos den trabajo, porque para nosotros es mejor que nos compren a que nos den limosna .
Graban discos
Además de esta cooperativa, las personas que sufren ceguera se organizaron en cuatro grupos musicales que hace dos semanas sacaron sus primeras producciones. Los grupos que se formaron son un quinteto, llamado Yachay y formado por Edwin Díaz, Eloy Molina, Elías Tórrez, Eduardo Paco y Julio Aguilar; dos dúos, el primero es Qori Kentis, compuesto por Grover Alarcón y Rodrigo Díaz; y el dúo Amistad, de Nilda Mamani y Janteh Peredo.
También empezó a producir música un solista de ocho años llamado Carlos León, que se especializa en cantar en quechua.
Javier Alarcón agrega que una de las terapias que los ciegos reciben es la educación musical.
El IBC y su lucha
El Instituto Boliviano de la Ceguera fue fundado el 22 de enero de 1957 a través de un decreto ley promulgado por el presidente Hernán Siles Zuazo. Tiene nueve direcciones departamentales y una regional en Llallagua.
En todo el país, están afiliadas al IBC 3.440 personas y en nuestro departamento, los miembros llegan a 420, aunque el último censo de población determinó que la cantidad de personas con esta capacidad, sólo en Cochabamba, llegan a 3.664.
Pese a que no reciben apoyo económico del Gobierno o de la Prefectura, el IBC se sostiene con los concursos y rifas que sus miembros ejecutan. También apoyan a la cooperativa de distribución pues su prioridad es crear fuentes de trabajo .
Testimonios
Esteban Saca
Con esta mano me defiendo
El chofer que maneja la camioneta de la Cooperativa de Distribución es un ex minero que en un accidente dentro de la mina Siglo XX perdió uno de sus brazos y estuvo a punto de quedarse sin el otro. Me hicieron seis operaciones en La Paz y lograron salvarme el brazo derecho que aunque no funciona muy bien, me sirve para defenderme en la vida .
Saca se casó con una mujer que es ciega y que ahora administra la Cooperativa. Al poder ver se convirtió en el responsable de la distribución. No es difícil manejar con un solo brazo pues para cambiar la caja sólo aprieto el volante con mi tórax para evitar que la camioneta pierda su rumbo .
Nilda Mamani
Cantar es una terapia
Hace un año empecé a cantar profesionalmente en el dúo Amistad junto a mi amiga Janneth, quien me propuso formar este grupo luego de escucharme cantar en varias horas cívicas del Instituto Boliviano de la Ceguera.
A las personas no videntes nos enseñan a cantar como parte de las terapias de recuperación y algunos tenemos buen oído y se nos hace muy sencillo cantar o tocar instrumentos musicales. Ahora el dúo Amistad con apoyo del municipio logró grabar un disco, en el que interpreta cinco de las 15 canciones que tiene. La pieza que a mi más me gusta cantar se llama Quiero y es un chuntunqui .
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