ASAMBLEA PLURINACIONAL | La Ley de Régimen Transitorio Electoral es la primera norma que vulnera la nueva Constitución Política del Estado, pues no cumple la obligatoriedad de contar con la misma cantidad de diputaciones uninominales y plurinominales
Nueva Ley Electoral inclina la balanza a legisladores rurales
Mientras 94 mil votantes que viven en la circunscripción 23, ubicada en la zona norte de la ciudad de Cochabamba, sólo pueden elegir a un diputado uninominal, 3 mil yuquis y yuracarés podrán elegir otro diputado. Ésta es una de las disposiciones que se viabilizaron junto a la aprobación en grande de la Ley de Régimen Electoral.
La nueva norma, además, establece que los candidatos a estas representaciones especiales deben ser propuestos por la Confederación Indígena del Oriente Boliviano (Cidob) o por la Confederación Nacional de Ayllus y Marqas del Qollasuyo (Conamaq), ambas entidades ligadas al partido de Gobierno.
La nueva norma establece que habrá 14 nuevas representaciones especiales indígenas dentro de la Cámara de Diputados, y esta determinación cumple con el artículo 147 de la nueva Constitución Política del Estado (CPE), que establece “la participación proporcional de las naciones y pueblos indígena originario campesinos”. Este artículo no define número específico de representantes, razón por la que el debate por la Ley Electoral Transitoria en el Congreso quedó sin acuerdo entre la oposición (que propuso ocho circunscripciones) y el oficialismo que ap[robó las que planteó.
Aunque la disposición cumple una determinación de la CPE, vulnera otro punto en el que se establece que debe existir la misma cantidad de diputados uninominales y plurinominales, pues el parágrafo 146 establece que “en cada departamento se eligen la mitad de los diputados en circunscripciones uninominales. La otra mitad se elige en circunscripciones plurinominales”. Esto no ocurrirá porque los 10 nuevos escaños indígenas saldrán de las representaciones plurinominales.
Esta nueva norma provoca, además, una subrepresentación urbana frente a una sobrerrepresentación rural en todo el país. En Bolivia, actualmente son 31 escaños uninominales que corresponden a las zonas urbanas, en las que vive la mayor cantidad de habitantes, y los otros 39 corresponden a circunscripciones rurales. Esto ya implicaba que el 65,5 por ciento de la población apenas pueda acceder al 43 por ciento de los escaños.
Según explica la analista política Jimena Costa, en un análisis que publicó sobre las disposiciones de esta norma, con la introducción de las 14 circunscripciones especiales indígenas rurales, este 65,5 por ciento de la población que vive en las ciudades, verá disminuida su representación parlamentaria, pues como estos curules serán restados a las representaciones plurinominales, la población de las ciudades del país sólo podrá acceder al 35,7 por ciento de los escaños mientras que la población rural, que representa al 34,5 por ciento de la población, tendría el 64,3 por ciento de los escaños, a través de la elección de representantes por simple mayoría.
En Cochabamba, 300 mil electores urbanos tendrán cuatro representantes por las circunscripciones 12, 23, 24 y 25. Un total de 362 mil votantes del área rural de nuestro departamento (sólo 62 mil electores más que los de la ciudad) elegirán dos diputados más que los urbanos, pues tienen derecho a seis representantes en las circunscripciones 26, 27, 28, 29, 30 y 31.
Distribución en departamentos
La Ley también define la formula electoral y la composición de las Asambleas Legislativas Departamentales desconociendo la autonomía que les reconoce la nueva CPE, porque la ley de Diputados, en el artículo 67, establece que “los asambleístas o consejeros departamentales se elegirán en circunscripción provincial”.
En cada provincia, se elegirá un asambleísta por territorio. En los departamentos que tienen menos de 10 provincias se elegirá a dos en cada provincia. En el departamento con 10 provincias, se elegirá igual número de escaños por territorio y por población.
La representación poblacional del departamento será equivalente a la mitad del número de provincias. Si el número de provincias es impar se redondea al número superior. La CNE distribuirá estos escaños a las provincias de acuerdo a su población, según el último Censo Nacional. Los escaños de los asambleístas por territorio y población elegidos en las provincias, se asignarán de manera proporcional, dividiendo la cantidad de votos logrados por cada partido político, entre la serie de divisores naturales.
LOS ESCAÑOS NO CAMBIAN ENTRE 2005 Y 2010
Persiste la distribución equitativa en los porcentajes por regiones
A pesar de los conflictos que se desataron dentro del Congreso, por los proyectos de Ley Transitoria de Régimen Electoral, se mantiene la distribución de diputados que existió en el Congreso después de las elecciones de diciembre de 2005, que planteaba una disposición de escaños entre departamentos que pese, a los reclamos de los habitantes del oriente y de los valles, reflejaba en cuanto a representación, casi a exactitud la cantidad de habitantes en cada región boliviana. Esta situación no va a variar durante 2010.
A pesar de que en el debate actual, existían muchas discrepancias entre el proyecto de Ley redactado por la Cámara de Diputados y el que fue modificado por los Senadores, ambos mantenían las cantidades que se establecieron el año 2004, tras una negociación que le dio dos nuevos diputados a Santa Cruz y uno a Cochabamba. Esta decisión fue asumida por la cantidad de población existente en esas regiones, que se modificó por efecto de la migración y provocó un cambio en la cantidad de representantes que cada región merece tener en Congreso.
En el debate de ese año, Santa Cruz reclamaba tres escaños y Cochabamba dos, pero la presión social impidió que se asumiera esa decisión política y por el contrario se le quitaron dos representantes a La Paz y uno a Potosí, para cumplir con esta nueva organización.
Es así que desde ese año La Paz, Oruro y Potosí cuentan con el 40 por ciento de los representantes de la Cámara Baja, pues tienen 52 de los 130 escaños. Estos diputados representan a 3.832.065 habitantes (según las proyecciones del INE para 2005) que llegan a ser también al 40 por ciento de la población nacional ese año.
Los valles de Cochabamba, Chuquisaca y Tarija, tienen el 30 por ciento de la representación en la Cámara Baja, pues contaban con 39 legisladores elegidos por 2.732.684 habitantes, que son el 29 por ciento de la población boliviana. El oriente, Santa Cruz, Beni y Pando, tiene el restante 30 por ciento en esta instancia, con 39 legisladores para 2.862.470 ciudadanos que son el 30 por ciento de los habitantes del país.
Según la proyección del INE para 2010, la cantidad de población en estas tres regiones se aumentó, pero sin modificar los porcentajes, por eso el occidente contará con 39 por ciento de los habitantes y mantendrá el 40 por ciento de la representación. Los valles llegarán al 29 por ciento de los pobladores de Bolivia y continuarán con el 30 por ciento de la representación en el Congreso y el Oriente, que tiene el 31 por ciento de la población dispondrá del 30 por ciento de la representación en la Cámara de Diputados.
BOLIVIA: POBLACIÓN TOTAL PROYECTADA
DEPARTAMENTO 2005 2010
TOTAL 9.427.219 10.426.154
Chuquisaca 601.823 650,570
La Paz 2.630.381 2.839.946
Cochabamba 1.671.860 1.861.924
Oruro 433.481 450.814
Potosí 768.203 788.406
Tarija 459.001 522.339
Santa Cruz 2.388.799 2.785.762
Beni 406.982 445.234
Pando 66.689 81.160
Análisis
“Todos tienen sub y sobre representación”
La sub y sobre representación existe en todos los sistemas electorales, y depende también de los criterios de representación. En el Senado basta comparar Pando y La Paz, cada uno con 3, y desde 2010 con 4.
Una de las modificaciones constitucionales en el sistema de representación política tiene que ver con la creación de circunscripciones especiales indígenas cuya representación en condiciones convencionales no sería posible. Por eso son "especiales" y responden a una demanda de inclusión política por criterios preferenciales a partir de una identidad cultural, en ese caso, étnica. La nueva CPE reconoce eso y es parte de la "democracia comunitaria" que amplía el modelo democrático boliviano basado, desde 2004, en una combinación de democracia representativa y participativa. En esos términos, tiene que incluirse ese nuevo tipo de circunscripciones, eso no está en discusión, el tema es la cantidad y en detrimento de qué otro tipo de diputados: uninominales o plurinominales.
Es bueno recordar que el MAS aceptó una modificación en los acuerdos de octubre de 2008 cuando se restituyó el sistema mixto con 50% de unis y pluris (en la CPE de Oruro, todos los diputados eran unis) porque la existencia de plurinominales incentiva la presencia de minorías, por lo tanto, promueve el pluralismo político. Otra decisión acertada fue plantear un número de circunscripciones mucho menor a 36 curules para las "naciones originarias". El problema de la propuesta de Diputados es que las 14 circunscripciones indígenas se incluyen a costa de los plurinominales, provocando un desequilibrio que, además, afecta a los departamentos y, reduce el pluralismo, porque en las uninominales no hay minoría, es un solo ganador. Por eso en las negociaciones debe restituirse el equilibrio entre pluris y unis, distribuyendo las especiales de manera equitativa.
Fernando Mayorga, director del CESU.

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