viernes, 8 de mayo de 2015

Desmerecen la ejecución del túnel de El Abra

 Desmerecen la ejecución del túnel de El Abra


La ejecución del túnel de El Abra, la principal obra ofrecida por el alcalde del Cercado, Gonzalo Terceros, para la gestión 2009, no tiene previstas las conexiones viales entre la capital de Cochabamba y los municipios de Sacaba y Santiváñez, razón por la cual un grupo de arquitectos e ingenieros que contemplaron el proyecto, aseguran que no llegará a ningún lugar. Tiene tal cantidad de observaciones técnicas y ambientales que su ejecución será muy complicada y, pese a esta situación, el municipio ya invirtió 80 mil dólares en la realización de un estudio de factibilidad que no absuelve las dudas existentes sobre su ejecución.

El túnel de El Abra es una obra de gran envergadura, propuesta en 2001, para liberar a la ciudad de Cochabamba del tránsito del tráfico pesado, que diariamente registra a 4.900 camiones de alto tonelaje que transitan por la región, transportando carga desde el oriente del país, atravesando Sacaba, conectándose con el corazón de la capital, y partiendo en dos a Quillacollo, para unirse con la carretera que va a Oruro y La Paz.

El recorrido de estos vehículos, que actualmente en Cochabamba son desviados por las avenidas Circunvalación, Melchor Pérez de Holguín, Mariscal Santa Cruz (ex Beijing) y Blanco Galindo, destruye la carpeta asfáltica de estas importantes vías y provoca trancaderas y accidentes.

Por esta razón, el proyecto era que todo el tráfico pesado sea desviado antes de llegar al área urbana de Sacaba, por la rotonda de Quintanilla, cruce el río Rocha hasta llegar al túnel de El Abra (que empezaría a ser perforado este año), para luego empalmar con las avenidas Guayacán, Siglo XX, Petrolera, la nueva avenida que va a Zofraco (Santiváñez) y luego llegar al kilómetro 30 de la carretera que va a Oruro.

De este modo, el tráfico pesado sólo atravesaría por la zona sur de Cochabamba y ya no pasaría por Quillacollo ni las otras ciudades del valle alto, lo cual provoca preocupación, especialmente a las empresas que funcionan en esa región, debido a que aproximadamente el 3 por ciento de los camiones que llegan del oriente transporta productos para satisfacer las necesidades de la población que vive en esta región y no tendrán cómo llegar a esta zona.

Las incoherencias de este proyecto provocaron que los municipios de Sacaba y Santiváñez se retiren del proyecto y anuncien que no construirán la parte que les corresponde para conectar al túnel con el resto de la vía de desfogue.

Por ello, si todo avanza como hasta ahora, la Alcaldía de Cercado habrá invertido alrededor de 6 millones de dólares en su perforación y cuando el túnel esté listo quedará absolutamente desconectado, pues nadie quiere construir el puente que se necesita para que los camiones de alto tonelaje lleguen a la boca del túnel. A pesar de estos problemas, el Concejo Municipal aprobó la inversión de ese monto en el Plan Operativo Anual (POA) 2009.

El proyecto fue expuesto en el Colegio de Arquitectos, en un acto en el que estaban presentes el presidente de esta entidad, Fabián Farfán y el presidente de los ingenieros eméritos, Gonzalo Maldonado. La explicación fue brindada por el oficial Mayor Técnico de la Alcaldía del Cercado, Hernán Orellana, quien no dio respuestas frente a las dudas planteadas por los expertos, quienes, además, aseguran que la Alcaldía debe presentar todos los estudios de ingeniería, de trafico, investigaciones geológicas, hidrogeológicas, geotecnia, hidrología, diseños a detalle del túnel y acceso al túnel, antes de empezar la perforación.

LA OBRA INCLUYE EL EMPLEO DE EXPLOSIVOS

No hay mitigación ambiental

Aunque el 10 de diciembre se dispuso la paralización, las obras en la apertura del ingreso al túnel de El Abra siguen adelante provocando serios daños al ecosistema existente en la región, que incluso afecta a la laguna Alalay.

La decisión de suspender los trabajos de ingeniería fue asumida tras una inspección realizada por los miembros del Foro Cochabambino del Medio Ambiente (Focomade) y técnicos de la Prefectura de Cochabamba, que coincidieron en la necesidad de recategorizar la ficha ambiental de esta construcción, pues le otorgaron la categoría 3, que no contempla la necesidad de asumir medidas de mitigación medioambiental, pues ésta se entrega a las obras que no afectan a la naturaleza.

Sin embargo, éste no es el caso, pues, para realizar la apertura de la vía que llegará a la boca del túnel de El Abra a dinamitazos, se destruyó una cuenca que alimentaba a la laguna Alalay y el pedazo de la serranía de San Pedro.

Según la ambientalista Bonny Vargas, la Prefectura se comprometió hace dos meses a subsanar el error que se cometió al entregar a esta obra la calidad de categoría 3, pero hasta hoy este compromiso no se cumplió y los trabajos en la apertura del túnel continúan ejecutándose, provocando daños irreversibles.

“La categoría 3 técnicamente no es aceptable por las características tan especiales de la obra, que contempla voladuras y afectación por los grandes cortes de más de 50 metros de altura (con dinamita) para llegar a la boca del túnel”, dijo el presidente de la Asociación de Ingenieros Eméritos de Cochabamba, Gonzalo Maldonado, quien, además, informó que éste no es el único desastre ambiental que las obras están provocando en la región, ya que el 18 de octubre del año pasado se realizó otra inspección en la que se verificaron los daños provocados por el vertido de escombros en la laguna Alalay y su entorno, que provenían de las obras acceso al túnel.

problemas

Destrucción de especies

Para garantizar una ruta por la cual transitará el transporte pesado, la avenida Guayacán deberá ser ampliada y, para ello, se deberán destruir filas de molles y eucaliptos de la acera norte de esta vía. Asumir esta decisión vulneraría varias normas ambientales, entre las que está la Ley de Protección del Molle, que impide la tala o destrucción de esta especie nativa de Cochabamba.

Explosiones en la ruta

Hace un par de semanas, los trabajadores de la empresa que ejecuta la vía de ingreso al túnel pusieron un letrero de precaución por las constantes explosiones que se ejecutan en el lugar, para poder abrir la ruta que conectará a este túnel con la prolongación de la avenida Guayacán. Pese a esto, la obra tiene categoría 3, según la cual no necesita obras de mitigación.

No hay vía a valle alto

Dentro de la elaboración de todo el proyecto, no existe una ruta alternativa para los camiones que transporten carga para el valle alto, que, según los registros de ABC, representan el 3 por ciento del tráfico pesado que utiliza estos caminos. La nueva ruta pasa por la zona sur de la ciudad y por Santiváñez, llega directamente al kilómetro 33 de la carretera a Oruro.

Alalay contaminada

Las orillas de la laguna Alalay y un verde paraje detrás del Country Club son ahora depósito de los escombros de la construcción, pues los pobladores de K’ara K’ara rechazaron el depósito de estos restos. El oficial mayor Técnico, Hernán Orellana, explicó que éste es material de relleno que se deposita para nivelar el terreno en esos lugares.

Enredos en el proyecto

Según los trabajadores que llevan adelante la apertura de la vía al túnel de El Abra, la inclinación que se calculó en el proyecto original no es correcta por la calidad del terreno, razón por la cual se tuvieron que construir fuera de proyecto, dos terrazas que intentan evitar los deslizamientos cuando la vía esté terminada. Esta innovación provocó mayor trabajo para la empresa, por falta de previsión en el proyecto.

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