miércoles, 6 de mayo de 2015
En Vinto y Sipe Sipe ya no hay muerte en el parto
En Vinto y Sipe Sipe ya no hay muerte en el parto
Ifigenia llevaba cuatro horas de trabajo de parto cuando llegó el equipo móvil del hospital de Mallco Rancho a su domicilio en la comunidad de Vilomilla.
Encerrada en su casa junto a su marido, la mujer lloraba de dolor al dar a luz a su primogénita. El jefe del equipo médico y ginecólogo, Cristian Bráñez, se ofreció a atender el alumbramiento, pero el esposo se opuso.
Por más de media hora, el especialista explicó al futuro padre lo importante que era permitir que su niña recibiera atención médica, para que le limpien los ojos y le corten el cordón umbilical.
Después de muchos argumentos, el esposo permitió el trabajo de los especialistas.
Al entrar al cuarto, el médico no encontró a una mujer recostada en la posición en la que se dan los alumbramientos en los hospitales. Por
el contrario, vio que la nueva madre estaba de cuclillas pujando la salida de su hijo. Apenas le alcanzó el tiempo para agarrar a la recién nacida y evitar que cayera al piso.
Luego se encargó de la expulsión de la placenta, que entregó a la madre, quien, después de lavarla siete veces la enterró en una esquina
de su propiedad para garantizar que su hija sea una mujer hogareña.
Este es sólo uno de los partos que los médicos del hospital de Mallco Rancho, financiando por la Asociación para la Prevención de la Salud
Rural (Apsar), atendieron a través del Programa de Atención de la Salud a Domicilio, en más de 30 comunidades de los municipios de Sipe Sipe y Vinto, entre las que están Viloma, Vilomilla, Chaupisuyo, Sauce Rancho, Mallco Rancho y Huachaca.
Según explicó el director de este hospital, Orlando Taja, los trabajadores en salud levantaron un censo en la región de las más de 20.000 personas, en base al cual controlan el nacimiento de nuevos habitantes, el desarrollo de enfermedades, las necesidades de atención médica y las defunciones.
Taja asegura que con este control efectuado en las casas de los pobladores se determinó que desde hace más de tres años ya no hay muerte de madres y niños en los partos. "En los registros que lleva el personal no se reportan defunciones de mujeres embarazadas dando a luz, pues en cuanto detectamos a una futura madre en la comunidad, le hacemos todos los controles prenatales y tras el parto hacemos seguimiento al desarrollo del bebé".
Se organizan para contar con los vigilantes de salud
Esta explicación fue ratificada por la dirigente de la junta vecinal de Mallco Rancho, Maribel Sefari, quien aseguró que "los médicos salen a atender a las embarazadas, pesan a los niños y los miden. Hace más de tres años que en esta zona ya no se ve que las mujeres se mueran a causa de tener wawitas".
También la directora del colegio, María Rita Vásquez, dice que "ya no nos enteramos de muertes de madres por complicaciones en el parto y los médicos vienen al colegio para revisar la vista, oídos y otros problemas de salud de los niños".
El coordinador del Programa de Salud Integral y Salud Reproductiva, el gineco-obstetra Cristian Bráñez, explicó que son dos los equipos móviles que visitan las comunidades y están conformados por un médico, dos enfermeras y personal de apoyo, como los internos y otros voluntarios. "Todos los días, el equipo va a las comunidades a las 8:30 y trabajan hasta las 17:00. Visitamos por lo menos una vez al mes cada comunidad y atendemos partos en las casas porque por las distancias no podemos traer a todas las pacientes al hospital".
Los médicos del hospital de Mallco Rancho y las familias de las 30 comunidades en las que trabajan están organizando un Sistema Piramidal de Organización de Salud, para que las personas de esta zona resuelvan de la manera más efectiva posible sus problemas de salud.
El director del centro médico, Orlando Taja, explica que cada familia de la comunidad selecciona a uno de sus miembros, quien se convierte en el "vigilante de salud" que recibirá información para curar las enfermedades que se pueden atender sin necesidad de ir a un hospital o para determinar que el pariente que se enferme sea llevado hasta el hospital.
Sistema piramidal
SELECCIÓN
Cada familia selecciona a un miembro que recibe la información de salud de parte del hospital de Mallco Rancho.
VENTAJA
Esta persona aplica en su familia los remedios y terapias para casos en los que no sea necesario trasladar al paciente al hospital
SERVICIOS
o Se pesquisan embarazadas y se efectúa el control del recién nacido, verificando el peso y talla de los niños.
o También verifican que el 100 por ciento de los infantes de la comunidad tenga su esquema completo de vacunas y se controla en base a los datos del Censo que manejan.
o Se atiende a los niños menores de cinco años en forma absolutamente gratuita.
o Se controla a las personas que sufren enfermedades prevalentes como el Chagas, la rabia o la tuberculosis.
o No trabajan con el Servicio Universal de Salud (SUS) impulsado por el Gobierno, que por cada atención de parto en una entidad privada devuelve 34 bolivianos cuando ocurre en una comunidad; 72 bolivianos en un hospital de primer grado, y 93 bolivianos en un hospital más grande.
Testimonios
Adela Quinteros
Mi hija nació aquí
Mi wawita tiene un mes y se llama Juana. Cuando estaba naciendo, no podía salir. Llegó el médico de este hospital a mi casa y me estaba intentando ayudar pero no salía y a mí me dolía mucho. Me trajeron al hospital para que naciera porque me dijo que no iba a poder nacer y que se podía morir, como es nuestro primer hijo su papá dijo que sí y de esa manera nació en hospital. Ahora cada mes la revisan a mi Juanita.
Maribel Sefari
Me hacen controles
Yo he tenido hace un año a mi hijito en el hospital de Quillacollo porque mi esposo allí me ha llevado, pero desde que he vuelto a mi casa los médicos de Mallco Rancho me han hecho los controles pos parto, han revisado a mi wawa todos los meses y le han curado ya dos resfríos y una diarrea. Además, le han puesto las vacunas que le corresponden según su edad.
María Rita Vásquez
Siempre vienen
Los médicos del hospital de Mallco Rancho siempre vienen a la unidad educativa para enseñarles a los niños cómo deben atender sus problemas de salud y de qué se tratan algunas enfermedades. La semana pasada vinieron para hablarles del mal del Chagas y para que ellos sepan que las vinchucas son peligrosas; la próxima semana van a atenderles de la vista y del oído.
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